
POESÍA / SENSIBILIDAD ANIMAL
COSAS DE GATOS
En el año 2013, tras una ruptura sentimental, decidí reemplazar mi sensación de soledad con la compañía de una mascota, por lo que contacté con Animalesgc, una protectora ubicada en la zona sur de Gran Canaria. Esta protectora, que aún sigue activa, ha hecho durante todos estos años una gran labor para la protección y control de los gatos callejeros mediante su reubicación en hogares responsables y con la difusión de acciones para la sensibilización animal.
Recuerdo que al echar un vistazo a la página, inmediatamente me enamoré de la foto de un curioso gatito rubio y ojos claros de nombre Leo. Así fue como llegó a mi vida.

Leo tenía tan solo un mes y medio cuando me lo entregaron en casa. A los pocos días, otro gatito recién nacido fue encontrado en la carretera aún con el cordón umbilical pegado, así que decidí adoptarlo sin más para que pudieran hacerse compañía. Este otro gatito era tan pequeño que tuve que amamantarlo a biberón y esperar varios días para conocer su verdadero sexo.
Finalmente, poco después y, aún sin nombre, descubrimos con el veterinario que aquel gatito resultó ser una hembra. Debido a su pelaje blanquecino y medio grisáceo, decidí ponerle automáticamente el nombre de Luna.

* Leo y Luna (2014)
La existencia de Leo y Luna fueron claves en mi recuperación. No solo eran mi compañía fiel, sino que me hacían reír gracias a ese carácter juguetón que tienen los gatitos en los primeros meses y años. Prestarles atención y cuidados me dió además otros motivos para tener una actividad extra que me despejara la mente. Además, el ronroneo de los gatos es sanador y ayudó a relajarme y rebajar los niveles de ansiedad.
Si algo he aprendido en estos 10 años de convivencia con ellos ha sido que los gatos y los seres humanos somos especies muy diferentes, pero compartimos comportamientos similares debido a nuestra naturaleza como seres inteligentes y sociales. Mis mascotas necesitan su espacio tanto como yo el mío. También necesitan atenciones, quieren compañía pero también independencia y cada uno tiene su propio carácter.
LOS GATOS EN LA LITERATURA

*Leo y Luna ( 2017)
Los antiguos egipcios adoraban a los gatos como seres divinos. De hecho, estos pequeños felinos han sido una frecuente fuente de inspiración para muchos artistas a lo largo de la historia debido a su naturaleza misteriosa, independiente y enigmática.
Los gatos han sido además compañía fiel y cautivadora de escritores de todas las épocas y culturas. Hasta para los modernos autores contemporáneos, los gatos han ocupado un lugar destacado en la literatura como símbolos de sabiduría, astucia, elegancia o incluso como confidentes.
Como ejemplo de la presencia y el protagonismo de los gatos en la literatura podemos destacar las siguientes obras:
«El gato negro» (1843) de Edgar Allan Poe. En esta famosa historia, el narrador relata su descenso a la locura y el terror, influenciado por su obsesión y maltrato hacia un gato negro.
«Gatos» (1935) de Colette. Este libro es una colección de ensayos escritos por Colette sobre su amor y fascinación por los gatos. La autora retrata vívidamente la vida cotidiana y las características únicas de sus propios felinos.
“El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum” (1939) de T.S. Elliot. Es una colección de poemas humorísticos y fantasiosos sobre psicología y sociología felina, publicado por la editorial Faber and Faber. Fue esta la obra que sirvió de base para la famosa producción del musical Cats, de Broadway.
«Los gatos» (1965) de Charles Bukowski. Este poema de Bukowski, conocido por su estilo crudo y directo, celebra la belleza y el misterio de los gatos callejeros que vagan por las noches.
«La casa de los gatos» (2004) de Haruki Murakami. En este relato incluido en la colección de cuentos «Después del terremoto», Murakami narra la historia de un hombre que, tras un movimiento sísmico, aparece en un misterioso lugar habitado por gatos que le ayudan a superar sus traumas.
LUNA DE CUATRO PATAS , EL POEMA

El pasado 28 de febrero, mi poema corto “Luna de cuatro patas”, dedicado a mi peluda, por la que siento una conexión especial, fue seleccionado para la antología “Luz de luna IX”, de nuevo publicado por Diversidad Literaria.
El poema dice así:
La luna de mi vida
tiene el pelo color de plata
y unos ojos que me miran
tan azules como el cielo.
Y de su hocico un ronroneo
que me inspira poesía.
¡Vaya suerte la mía,
que eres más que una gata!
Adoro tu compañía,
mi Luna de cuatro patas…
Autora: Sandra Santana

*Luna (2013)
LA ADOPCIÓN ES LA MEJOR OPCIÓN
Nuestras mascotas no solo nos hacen compañía, sino que nos enseñan mucho sobre nuestra humanidad: la incondicionalidad, la simbiosis, el respeto y la responsabilidad. Con esto quiero también transmitir, que nuestras mascotas son un miembro más de la familia y, por tanto, hay que ser consciente de sus necesidades y, entre ellas, cuidar de ese vínculo que el humano crea con el animal, porque ellos sienten, nos intuyen y también nos necesitan.
En mi caso, dejarlos temporalmente a cargo de otras personas ha sido una cuestión difícil y de absoluta necesidad, pero he tenido claro que son mi responsabilidad, forman parte de mi vida y mis circunstancias. Por tanto, también he aprendido que merecen ser respetados. Es más, quien esté en mi vida debe amarlos tanto como yo.
Adoptarlos ha sido una de las decisiones más responsables de mi vida y no me arrepiento. Estar pendiente de ellos puede ser, a veces, difícil y limitante, sobre todo, por las horas que paso fuera de casa. La higiene es un factor primordial que requiere un esfuerzo diario de cuidados. Todo ese trabajo lo compensan los momentos que nos regalan y esa sensación de bienestar que aportan a nuestro lado. Así que si te estás planteando tener un felino, adopta, pero hazlo conscientemente, responsablemente y con amor.
