QUERIDA Y AMABLE LECTORA (SEGUNDA PARTE): EL VALOR DE LA FAMILIA

REFLEXIONES / CINE Y TV

Este 26 de febrero tocaba ya cita con Los Bridgerton para conocer este romántico final de temporada. Asímismo, me invitaba esta lluviosa mañana a disfrutar, al fin, de los cuatro últimos episodios. Enredada en mi manta, con un café caliente y en completo silencio. Así desayuné con Los Bridgerton y me comí los cuatro episodios finales de un tirón, paralizada, sin cambiar de postura, sin pestañear… hasta derretirme con la escena de la bañera que (OMG) superó con creces a la de Colin y Penélope en el carruaje…

Esta cuarta temporada de Los Bridgerton ha llegado a su fin. Y qué pedazo de temporada. Para mí, la mejor que he visto hasta ahora después de la historia de La Reina Carlota.

Esta temporada se me ha antojado ciertamente ligera aunque repleta de contenido. Porque los protagonistas de esta historia no solo eran Benedict y Sophie sino que muchos otros personajes tuvieron su gran relevancia como Violet y su hija Francesca. Este final de temporada ha acabado con una modesta boda pero también ha dejado muchos cabos sueltos… ¿Cómo va a enfrentar Francesca su nueva vida? ¿Quién será el nuevo heredero Kilmartin? ¿Qué decidirá Lord Anderson? ¿Se vengará Lady Amarinta? Lady Danbury se despide y la Reina Carlota tendrá que conformarse con su nueva dama, por no hablar de una nueva Lady Whistledown que dará un intrigante giro para volver a engancharnos definitivamente la próxima temporada.

EL ÉXITO DE LA SERIE: SIN DUDA, EL ROMANTICISMO

Pero si ahora me permito ser más crítica con la serie y decir lo que verdadera y analíticamente pienso es que la autora, Julia Quinn, y el equipo de Shondaland, simplemente demuestran que las mujeres seguimos queriendo romance. Más allá de la fantasía y de las circunstancias de la época, el romanticismo sigue siendo parte de nuestra naturaleza femenina. Más allá del arduo empoderamiento femenino y de la lucha de la mujer frente a las imposiciones sociales y el machismo, está el hecho de que la mujer no quiere renunciar al sueño de encontrar a la pareja sentimental ideal. Para ello, la sensibilidad y los pequeños detalles son el must que creamos nosotras mismas con nuestra imaginación.

Quizás en estos tiempos, en los que el romanticismo se ha perdido (porque también ha sido objeto de manipulación y engaño), las mujeres preferimos estar solas antes que con cualquiera. Y quizás es por ello que lo necesitamos más que nunca… Estas historias en las que el amor, el sentido verdadero del compromiso y la estabilidad emocional se anteponen a todo lo demás, es lo que buscamos y no encontramos.

LOS BRIDGERTON Y EL VALOR DE LA FAMILIA

En cualquier caso, la historia de Los Bridgerton es una historia donde se pone en relieve la importancia de la familia, el amor entre los padres, el apoyo de los padres y sus hijos, así como el cariño entre hermanos. El éxito de sus relaciones se debe a la empatía y la fidelidad que los miembros de la familia se muestran unos a otros y que hacen que juntos sean capaces de crear vínculos fuertes y sanos incluso con sus respectivas parejas y encontrar soluciones efectivas a todos los contratiempos.

Suerte tenemos quienes lo hemos pasado mal en el amor pero hemos encontrado refugio en los consejos de un padre, en los brazos de una madre y en las bromas o charlas de un hermano.

Hoy en día, la tendencia es a que las familias acaben desestructuradas porque las parejas no saben sostener el amor. No basta solo con querer. La gente ya no tiene paciencia. La gente ya no tiene respeto. La gente tiene poca tolerancia y como nadie quiere perder, nadie se quiere esforzar. La falta de confianza hace perder las ganas y sin ganas, sin romanticismo, sin cuidar los detalles; se esfuma el amor. Y eso es lo que queda y se transmite luego de padres a hijos.

Si las mujeres adoramos el romanticismo es porque somos las cuidadoras. Las mujeres somos conocedoras de que los pequeños detalles del día a día hacen que merezca la pena entregarse. Por tanto, el romanticismo, se ha de educar. Ese ha de ser un trabajo bilateral. La pareja deben ser dos jardineros que riegan y cuidan un mismo árbol de vida, como así lo representa el árbol de la intro de la serie.

Crear una familia es un trabajo de por vida y requiere mucho sacrificio y dedicación. Pero más allá de los sentimientos, es una decisión. Y debe ser una decisión consciente. Estas son cosas que en teoría todos sabemos, pero que en la práctica siempre cuesta ponerlas en balanza.

Gracias al arte, la literatura o el cine, podemos ver nuestras historias reflejadas en otros y ser capaces de cuestionarnos nuestras propias batallas internas desde un punto de vista externo.

Lamentablemente, el amor viene sin garantías de nada. Al final, es un riesgo al que uno debe lanzarse con inteligencia.

Con esta reflexión se despide esta autora romántica que no sabe nada y lo sabe todo del amor; manteniendo el romanticismo vivo en muchas otras Cosas…

Afortunadamente,

www.cosasdesan.com

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