ESPECIAL DíA INTERNACIONAL DE LA MUJER / CAUSAS SOCIALES / PODCAST

LA RIVALIDAD ENTRE MUJERES EMPIEZA EN LA INFANCIA
Recuerdo que a temprana edad, siendo aún estudiante en la primaria, me di cuenta de la odiosa comparativa en la que nos vemos envueltas las mujeres muy frecuentemente. Entonces era evidente cómo, en nuestra propia clase, se erigía una división entre las niñas con más recursos y las niñas que menos. La evidencia se plasmaba, sobre todo, en la forma de vestir de unas y otras, entre las que llevaban siempre ropa de marca y las que usaban más ropa y materiales de mercadillo.
Como adolescente, la comparativa pasó además a la parte física y social. Las niñas monas, las delgadas y las simpáticas se volvían populares. Sin embargo, las menos agraciadas, las gorditas y las tímidas eran marginadas o víctimas de bulling por parte de chicos y otras chicas. Incluso en la Universidad, la competitividad se imponía en ir vestida a la moda, salir de fiesta y ligar mucho.
¿Pero es esta tendencia una cuestión de educación o una consecuencia social? Sigamos indagando…
LA ESCLAVITUD DE LA FEMINIDAD
Cuando llegas a cierta edad, piensas que esa rivalidad infantil se acaba, pero es en el entorno social donde te das cuenta que la competitividad y la lucha entre mujeres no parece acabar nunca porque ya no solo se trata de nosotras, sino que la injusticia se impone también cuando se trata de nuestra relación con ellos. En este sentido, la mujer se vuelve esclava de su apariencia.
La oferta de productos de belleza se dirige mayormente a la mujer. Somos nosotras las que debemos mantenernos más jóvenes: no engordes, que no se te vean las canas, depílate, hazte las manos y los pies, quítate el bigote, maquíllate, ponte mascarilla, que no se te marquen las chichas, haz deporte, endurece esas nalgas, ponte tetas, resalta los labios, alárgate las pestañas, péinate hasta las cejas, contrólate la regla y no envejezcas, porque entonces serás sustituida por otra más joven o más hermosa que tú. Es este el cruel mensaje porque, además, estar guapa sale caro.
Ellos también se cuidan. Pero les afecta menos el paso de los años. El hombre maduro se vuelve interesante y experimentado. La mujer madura se vuelve vieja y relegada al olvido. Sigamos indagando…
LA MUJER EN EL ÁMBITO LABORAL

Terminar la carrera académica e iniciarte en el mundo laboral será darte cuenta de que tienes que luchar todavía más porque además de vistosa debes demostrar que no eres tonta. Como mujer deberás enfrentarte al género masculino que puede dudar de tu inteligencia y tus capacidades de liderazgo. También hemos de ser prudentes con los compañeros de trabajo y con los jefes que intenten aprovecharse de su autoridad o posición para tener algo más «informal» contigo. Por cierto, revisa tu nómina. No sería extraño que acabes cobrando menos solo por el hecho de haber nacido mujer.
Si no pasas por el aro de humo con tufillo a patriarcado, prepárate, porque entonces podrías ser tachada con cualquier término despectivo o descalificante. Y a todo esto, cuídate, porque tener la intención de ser madre hoy en día sigue siendo un factor limitante en tu carrera profesional. Si quieres ascender, no traigas hijos. El sistema no ayuda. A propósito, si tu sueño es casarte, ser una mujer de éxito tampoco es el perfil que eligiría un hombre corriente para su pareja. Asusta y hiere demasiado el ego masculino.
MUJERES Y HOMBRES EN LO AFECTIVO
En lo sentimental ser mujer nunca ha sido fácil. Ya nuestras hormonas se encargan de ponernoslo difícil. Nuestra capacidad biológica de ser madres y nuestro instinto maternal nos ha dado esa bendita capacidad de amar incondicionalmente a los nuestros. Hemos pecado de amar incluso tanto que somos propensas a abocarnos al abandono, a los celos o a la envidia. Cuidadito con eso. Muchos hombres lo saben y no buscan una compañera de vida sino una «madre» que sustituya a la suya.
Otros hombres se aprovechan de nuestra bondad para usarnos como esclavas del hogar, como un objeto sexual o como un mero pasatiempo. Aunque no todos los hombres son mezquinos, muchos sí, y por dejarnos llevar con dulces alagos nos hemos visto envueltas en inoportunos triángulos amorosos o compitiendo entre nosotras sin saberlo.
Estés soltera o en pareja, busca tu libertad. Ser libres es igual a no tener necesidad de aferrarse a nadie. Y solo cuando aprendes a respetar y respetarte, te vuelves libre.
Ahora en mi edad adulta, con todos mis años de experiencia y habiendo sido superviviente de abuso psicológico, he visto que todavía hay mucho trabajo por hacer. Todavía hay mujeres ciegas en su ignorancia. Todavía hay mujeres sordas, que no quieren oír ni entender la realidad que vivimos muchas de nosotras. Sin embargo, toda esa rivalidad impuesta por las antiguas normas y reglas de nuestro sistema social patriarcal están en fase de deconstrucción. Estamos llegando al punto donde las mujeres nos escuchamos y no nos juzgamos, sino que nos apoyamos, nos defendemos y nos protegemos. Y debemos seguir trabajando para llegar al punto de que nuestra relación con los hombres sea igualitaria y de respeto mutuo, sin peleas de poder y sin herirnos.
Sororidad en forma de podcast
Ahora que rechazamos esos viejos discursos de rivalidad femenina, celebramos el éxito ajeno porque no disminuye el propio y creamos espacios de consciencia donde podemos compartir experiencias para seguir aprendiendo y creciendo juntas y juntos. Este es el camino a seguir para hacer un mundo más bonito e igualitario.
El feminismo, la igualdad y el fomento de la sororidad son conceptos que deben transmitirse también de madres a hijos, entre hermanas y hermanos, entre amigas y amigos y de los hogares a los centros educativos y viceversa. Sobre esto quise transmitir mi mensaje el año pasado en mi podcast «Mujer tenías que ser» que resultó con un II premio y que puedes escuchar al completo en el siguiente enlace:
https://www.facebook.com/share/p/15MWYPW3Lk/


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Sandra, enhorabuena una vez más por ese merecido segundo premio de podcasts con motivo del Día de la Mujer del año pasado. ¡Lo disfruté enormemente! Tu voz es el eco de muchas, el clamor de todas. Gracias por dar visibilidad a la lucha diaria de las mujeres en cada ámbito de la vida. Estoy convencida de que, gracias a personas como tú, avanzamos hacia una sociedad más justa e igualitaria para todos/as.
Sigue creando siempre, Sandra. Dios te ha bendecido con múltiples talentos, y cada uno de ellos cobra un profundo sentido cuando, a través de tu arte, contribuyes a hacer del mundo un lugar mejor.
Un fuerte abrazo.
Ana Nayra Gorrín Navarro.
Maravilloso ese podcast que representa tan bien una típica conversación de madre e hija de nuestra sociedad canaria , con toda su idiosincrasia pero que gracias al humor bien servido con un buen mensaje profundo de base poco a poco el espectador se va dando cuenta de a donde va llegando el río . Y por el camino se refresca y se aprende , pero se señala también los propios defectos e interpretaciones repetidas por patrones generacionales de ideología patriarcal, que tanto teníamos naturalizado hombres y mujeres en conjunto.
Gracias querida amiga, compañera y familiar perteneciente a mí gran familia de artistas que nos comunicamos bien con ese lenguaje sutil, pero el más importante , el del corazón .
Amén hermana, gran post. Besotes